Apenas doscientos años

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Nuestra historia -la tuya, la mía, la de él, la de otras,… todas nuestras historias- ha sido posible gracias a la constitución en 1815 del municipio de Santa Lucía. A partir de esos años, unas veces a un ritmo lento, otras de forma acelerada, se producen profundos cambios en estas tierras del sureste de Gran Canaria.

Nace en esa fecha, con orígenes muy humildes, este municipio junto al margen del barranco de Tirajana. La tierra y el ganado ayudan a vivir -a veces solo a sobrevivir- a un puñado de familias que con el paso del tiempo, van creciendo en número y asentamientos; y van recibiendo, con generosa hospitalidad, a hombres y mujeres que, por distintas razones, llegan a estas tierras.

Desde diferentes puntos de Gran Canaria, y de otras islas, vienen familias que levantan sus casas pese a las carencias, las inclemencias y la fuerza del viento. Intercambian conocimientos y formas de vida de manera respetuosa y armoniosa. Ese pluralismo es parte hoy de nuestro carácter e identidad: conocemos diversos cantos y bailes, cocinamos con sabores de distintos lugares, y convivimos con hábitos y costumbres de distintos puntos de la isla y de otras islas. A ello contribuyó de manera importante el cultivo del tomate que atrajo durante décadas mano de obra hacia esta zona; y, más tarde, el desarrollo turístico del sur de la isla.

Entre todos hemos construido una Historia marcada por el sudor, el esfuerzo, la miseria, la explotación de los terratenientes,… Y marcada también por las reivindicaciones, la lucha organizada, el trabajo en equipo, las conquistas … y la satisfacción por lo conseguido.

En las últimas décadas, el sacrificio de nuestros padres y abuelos, junto al esfuerzo de todos y todas, de los vecinos y vecinas, de los diferentes sectores sociales y económicos y de la administración local, han hecho posible que tengamos unas infraestructuras, recursos y servicios públicos, y que podamos vivir con dignidad.

Hoy somos un municipio con más de 70.000 habitantes, donde el desarrollo y la cohesión social son una seña de identidad, y donde tradición y modernidad se dan la mano y caminan al mismo ritmo, sabiendo de dónde venimos y dando pasos hacia dónde queremos ir.

En el ámbito social, contamos con uno de los tejidos asociativos más vertebrados de la isla, que ven en el trabajo comunitario, el motor de su desarrollo. Con un alto nivel de conciencia colectiva donde la prioridad es el progreso y la justicia social.

Nuestros principios se han materializado en proyectos por la defensa de la igualdad de género, la participación activa de las mujeres, la lucha contra la pobreza, la defensa de la justicia, la solidaridad y cooperación con los desfavorecidos, la calidad de los servicios públicos. Hemos apostado por el desarrollo de infraestructuras y servicios en materia de educación y cultura, como motor de la transformación. Con ello contribuimos al crecimiento económico y social de la isla de Gran Canaria, ganándonos así, a pulso, el lugar que ocupamos en el ámbito insular y regional.

Cumplimos 200 años, y este aniversario nos ofrece una nueva oportunidad para seguir trabajando por la cohesión y la vertebración de nuestra ciudadanía, por la construcción de una sociedad moderna, competitiva y participativa, para seguir mirando el futuro con esperanza.

La historia la hacemos las personas. La Historia de Santa Lucía es un ejemplo de ello, que debemos compartir. En estos momentos de desigualdad, de injusticia y de desesperanza, queremos aportar una bocanada de esperanza con propuestas realistas y factibles para una transformación social.

Somos jóvenes. Apenas doscientos años. Anímate a conocer nuestra historia, las raíces que nos hicieron crecer y que hoy nos sostienen. Son las raíces de un valioso trabajo colectivo, que se ha convertido con el paso de los años en un proyecto común, en el eje fundamental para el desarrollo de nuestro municipio.

Así podrás entender por qué no debemos tener miedo al futuro. Encontrarás razones, y te sentirás, al igual que yo, con fuerzas y esperanzas, para seguir trabajando por un mundo más equilibrado, justo y en paz con el planeta.

Dunia González