Cambiar Canarias

Roman_Rodriguez

Román Rodríguez

Tras la celebración de las elecciones del pasado 24 de mayo, tras la soberana e inapelable decisión de los ciudadanos y ciudadanas, es preciso escuchar su mensaje y hacer realidad los deseos expresados en las urnas. En el caso canario, muestran una clara voluntad de cambio, de inicio de un nuevo ciclo con nuevos gobiernos y nuevas políticas alejadas de las que tanto sufrimiento han causado en el período reciente. No vale más de lo mismo.

En el ámbito global del Archipiélago se ha producido un importante viraje a la izquierda. La derecha del PP y la más centrada de CC bajan significativamente en apoyos ciudadanos en los comicios al Parlamento canario. Los de Rajoy y Soria lo hacen en más de 120.000 papeletas, reduciendo casi a la mitad su número de escaños; mientras que Coalición ve como disminuyen sus votantes en casi 60.000 (el 26,51% de los que le dieron su apoyo hace cuatro años).

Mientras, Nueva Canarias (NC) incrementa sus resultados en más de 11.000 votos, el PSOE pierde 8.000 e irrumpe con fuerza Podemos, con unos 132.000 sufragios. En 2011, los votos conservadores eran 240.000 más que los progresistas, ahora hay 79.000 de diferencia a favor de estos últimos.

Lo mismo ocurre en otros ámbitos institucionales. El vuelco en el Cabildo de Gran Canaria es rotundo, pasando de una amplía mayoría conservadora a otorgar su Presidencia al candidato de Nueva Canarias, Antonio Morales (nueve consejeros frente a los seis del hasta ahora gobernante PP, que pierde más de la mitad de sus votos de 2011), garantizando un gobierno estable y de cambio, integrado, además, por otras fuerzas de progreso.

También se modifica de manera relevante la composición del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria. Sus votantes, tras dos mandatos con mayorías absolutas, primero del PSOE y luego del PP, han dibujado, con la presencia de seis formaciones en el consistorio capitalino, un panorama que obliga a imprescindibles pactos entre distintas organizaciones políticas progresistas.

Similar situación se produce en La Laguna, donde CC pasa de 13 a siete concejales y el PP de seis a cuatro, conformándose un mapa político que otorga mayoría a la suma de las fuerzas progresistas.

Empleo

Desde NC nos presentamos a estos comicios locales y autonómicos con un programa de nítido rechazo a las políticas neoliberales de austeridad y recortes, que han castigado a pyme y familias, obligado al cierre de empresas, incrementado el desempleo, reducido aún más los escuálidos salarios y cronificado aún más crónica la pobreza; ratificando lo que, a lo largo de la legislatura 2011-2015, defendimos en los diferentes espacios institucionales en los que contábamos con presencia. Y en las distintas movilizaciones sociales.

En nuestro compromiso con los electores y con el conjunto de la sociedad canaria consideramos prioritario un plan de choque por el empleo y contra la pobreza, incluyendo una renta básica para familias sin ingresos e insistiendo en la búsqueda de soluciones fundamentadas y viables contra los desahucios.

Así como una apuesta decidida por los servicios públicos y sus trabajadores mediante el incremento de los recursos de la sanidad, la educación y la dependencia, para lo que se precisa unas administraciones mejor financiadas, con una fiscalidad progresiva y justa y la persecución del fraude. Y, asimismo, reactivar la agenda Canarias-Estado en asuntos como la financiación autonómica, los Presupuestos Generales del Estado (PGE) y el Régimen Económico y Fiscal (REF) económico.

Igualmente, pretendemos orientar el modelo de desarrollo hacia la sostenibilidad, haciendo compatible la creación de riqueza y empleo con el respeto al territorio y al medio, impulsando la hasta ahora olvidada I + D + i, exigiendo que Canarias deje a un lado los combustibles fósiles y apueste decididamente por las energías renovables, para cuyo desarrollo tiene las mejores condiciones.

Ley electoral

Lucharemos por más y mejor democracia. El sistema electoral canario impidió el 24M, una vez más, que accediera al Parlamento una fuerza política que recibió el apoyo de más de 50.000 ciudadanos y ciudadanas. Volveremos a plantear iniciativas para modificar esta injusta situación, con la reducción de las barreras de acceso y una mejor representatividad e impulsaremos un marco legal que posibilite la celebración de consultas ciudadanas.

Para alcanzar esos objetivos buscaremos los mayores niveles de acuerdo con otras formaciones políticas con las que compartimos preocupaciones sociales y respuestas a los graves problemas de las Islas. Respetando los distintos ámbitos institucionales y su marco de competencias, sin que nadie se arrogue el derecho de imponer a los otros la integridad de sus programas ni fuerce sectarios vetos a terceros. Con los imprescindibles equilibrios territoriales.

Lo que se juega ésta Canarias, sumida en escandalosos niveles de desempleo y elevada pobreza, en insuficientes niveles educativos; exige instituciones fuertes y coherentes, programas de gobierno volcados en el interés general, unidad entre las organizaciones políticas y los sectores socioeconómicos para defender nuestros derechos en España y en Europa.

El mandato ciudadano expresado el pasado 24M en las urnas es diáfano: más empleo, mejores servicios públicos, más calidad democrática, más unidad de Canarias. Los hombres y mujeres elegidos en ayuntamientos, cabildos y Parlamento canario han de cumplirlo con la máxima competencia, el máximo rigor y la máxima entrega. El único pacto en cascada debe ser el del permanente esfuerzo colectivo por una Canarias más equilibrada, sostenible, justa, cohesionada, fuerte y solidaria.