Discurso de Dunia González en el acto de Reconocimiento al personal jubilado del ayuntamiento de Santa Lucía (años 2013-2017)

“Recordar: del latín Re-Cordis, volver a pasar por el corazón”. Así comienza “El libro de los abrazos” de Eduardo Galeano. Estoy convencida de que esta noche para muchos de ustedes, para las 25 personas que son homenajeadas, para sus familiares y para las personas que les acompañan, será una noche que recordarán, que volverán a pasar por el corazón. Será también una noche de abrazos, de encuentros y de anécdotas a compartir.

Con este reconocimiento a personas que han trabajado, en algunos casos las últimas décadas en este Ayuntamiento, queremos expresar el agradecimiento de los ciudadanos y ciudadanas de Santa Lucía. Porque ese trabajo que  ustedes han hecho ha  servido para garantizar que nuestro municipio avance, garantizar derechos y deberes, para que nuestra gente pueda disfrutar de nuestros parques, de nuestra calle, de nuestros centros, para disfrutar de la cultura, del deporte, de la educación, para aprender y seguir creciendo en el cuidado de nuestro entorno y de nuestro interior, como las acciones solidarias y educativas que proponemos.

Cuando una persona se incorpora a trabajar en el Ayuntamiento de Santa Lucia , le doy la bienvenida  recordándoles que  detrás de cada documento o expediente, detrás de  cada gestión que realizan,  hay un vecino o una vecina que se ve afectado, un vecino o vecina que tiene un sueño, una ilusión cuando cruza nuestra puerta con una propuesta en la mano. Y que esa ilusión, ese sueño ese derecho  en forma de negocio, vivienda, ayuda o asistencia que solicita, va a depender de nuestro trabajo. Con esa filosofía de Servicio Público llevamos años en este Ayuntamiento, y gracias al trabajo de gente como las 25 personas a las que hoy rendimos homenaje,  nuestro Ayuntamiento ha recibido el reconocimiento en diferentes ámbitos como la solidaridad, la sostenibilidad o los derechos de la Infancia, el comercio, la educación.

Por eso ahora que ustedes inician una nueva etapa, queríamos trasladarles el agradecimiento de los ciudadanos y ciudadanas de Santa Lucía por el trabajo que han realizado durante los últimos años. Me gustaría que de la misma forma que ustedes han mejorado la vida de nuestros vecinos y vecinas con su trabajo, ahora puedan dedicarles  más tiempo a ustedes mismos.

Por eso les doy las  gracias, y luego lo haré personalmente a cada una de ustedes.

  • Gracias a los hombres y mujeres que dedicaron su tiempo a mantener y mejorar los servicio públicos: calles, aceras, colegios, campos de futbol: Domingo, Manolo Ordoñez, Momo, Francisco González, Dionisio, Román,  Antonio Sardiña, Salvador,  Juan Velázquez, Juan Amadeo, Pepe  López, José Marrero, Francisco Castro, Antonio Miguel
  • Desde la Administración de esta gran empresa: Gloria, Víctoriano , Bartolo y  Conchita Ramírez.
  • Desde la parte de Planificación de obras y diseño de nuestro Municipio: Agustín y a Paco Rodríguez
  • Por el Impulso de nuestra cultura y de nuestro Ateneo Municipal a Antonio Santana
  • Por el Fomento de la educación y el cuidado en nuestras escuelas infantiles: Ramón López
  • Desde el ámbito de la gestión y el comercio justo nuestra compañera Librada
  • Por el cuidado a nuestros mayores: Asunción y  Remigia

Muchas felicidades por su jubilación y muchas gracias por su trabajo estos años.

El poeta y escritor uruguayo Mario Benedetti escribió “La tregua”, que es el diario personal de un oficinista al que le quedan 6 meses para jubilarse. En una de sus páginas escribe:

“Cuando me jubile, creo que no escribiré más este diario, porque entonces me pasarán sin duda muchas menos cosas que ahora, y me va a resultar insoportable sentirme tan vacío y además dejar de ellos una constancia escrita. Cuando me jubile, tal vez lo mejor sea abandonarme al ocio, a una especie de modorra compensatoria, a fin de que los nervios, los músculos, la energía se relajen de apoco y se acostumbren a bien morir. Pero, no. Hay momentos en que tengo y mantengo la lujosa esperanza de que el ocio sea algo pleno, rico, la última oportunidad de encontrarme a mí mismo. Y eso sí valdría la pena anotarlo”.

Les deseo que tengan la “lujosa esperanza” de aprovechar la oportunidad de encontrarse a sí mismo,  que les ocurran cosas que valga la pena anotarlas. Que vivan la jubilación como júbilo, como alegría. Que sean felices, porque lo merecen, porque con su trabajo contribuyeron también a hacer más felices a nuestra gente.

Vamos a recordar, vamos a volver a pasar por el corazón algunos momentos de la vida de las 25 personas a las que hoy rendimos homenaje por su jubilación.

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