La educación, una herramienta contra la desigualdad. Dunia González

Santa Lucia recibe el premio como “Municipio Educador Dinamizador ” por parte del Consejo Escolar de Canarias y la Federación Canaria de Municipios (FECAM) . Esta distinción reconoce al Ayuntamiento de Santa Lucía junto a otros municipios por “activar la participación de la comunidad educativa a través del Consejo Escolar Municipal, realizar planes de actuación para el rendimiento escolar y promover y facilitar el funcionamiento y coordinación de los diferentes agentes educativos y sociales y la cooperación entre los distintos centros educativos”.

El filósofo José Antonio Marina plantea en su libro ‘Despertar al Diplodocus’ la necesidad de realizar una auténtica revolución social que permita que avancemos hacia la sociedad del aprendizaje. Marina cree que esa revolución necesita cinco motores: la escuela, la familia, la ciudad, la empresa y el Estado.

Esos cinco motores deben ir en la misma dirección: en la búsqueda del éxito escolar, en el acceso de toda la población, al margen de su nivel económico, a la educación, en la coordinación entre los centros educativos, en la comunicación entre el mundo de la empresa y las enseñanzas profesionales, en la implicación y formación de las familias…

La coordinación de los centros educativos es fundamental para ese objetivo. Y bajo ese paraguas de cooperación mutua, trabajar temas como la reducción del absentismo, el aumento del éxito escolar, la inclusión de la familia en la escuela, el impulso de los espacios de participación de la comunidad educativa ( como Consejos escolares, Consejo de la Infancia, Consejo escolar Municipal, Mesa de coordinación para todos los proyectos, ….).

El exprimer ministro británico y actual representante del Secretariado General de la ONU para la Educación, James Gordon Brown decía que “La educación rompe el ciclo de la pobreza y ofrece unas perspectivas de salud y laborales mejores». Coincido con Brown en que si queremos avanzar hacia una sociedad con equidad, si queremos combatir las desigualdades sociales y lograr una sociedad sin exclusión social, debemos invertir en educación, trabajar con la comunidad educativa y colaborar con todas las instituciones.

Reconozco que una de las cosas que más me hace sentir orgullo es comprobar que en el éxito de las personas las instituciones tienen mucho que ver y mucho que hacer.