En Canarias y en el Estado se han producido unos resultados en las urnas que suponen auténticas convulsiones en muchas comunidades autónomas y ayuntamientos, muy visibles y profundas en el caso de Madrid y Comunidad Valenciana y, asimismo, en la capital catalana. Pero también notables en otras comunidades y corporaciones locales que desplazarán a sus actuales gobernantes.

Y con algunos denominadores comunes. Entre ellos, el profundo descalabro del PP, más acentuado, si cabe, en el caso de nuestro Archipiélago. Y el ascenso de Podemos y las distintas candidaturas de unidad popular. Lo que parece que va a posibilitar la constitución de numerosos gobiernos de coalición de izquierdas en el conjunto del Estado, con el liderazgo del PSOE en la mayoría de las instituciones.

El PP retrocede significativamente en España y Canarias por la concurrencia de múltiples factores. En primer lugar, por la respuesta de amplios sectores sociales a sus políticas, a esos drásticos recortes que han empeorado los servicios públicos, cronificado el desempleo y ampliado la pobreza.

También como expresión de rechazo a los numerosos escándalos de corrupción con principales epicentros en Valencia y Madrid, pero también en la propia sede central de la organización. Asimismo se ha castigado al PP en las urnas por sus ataques a las libertades y el ultraconservadurismo que ha impuesto en distintas leyes, como las educativas, así como el intento de limitar los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.

A ello se añade en Canarias su numantina defensa de las prospecciones petrolíferas en aguas cercanas a las Islas, en contra de la opinión mayoritaria de los hombres y mujeres de Canarias; y el continuado maltrato al Archipiélago por parte del Gobierno central del PP en los Presupuestos Generales del Estado (PGE), incumpliendo sus compromisos y dañando gravemente a la economía y al empleo en nuestra tierra.

En Canarias se ha producido un incremento del voto crítico a las políticas del Gobierno estatal del PP y al Ejecutivo canario de CC y PSOE, que pretenden repetir la fórmula y, mucho nos tememos, también las políticas. El PP pierde más de 120.000 votos, CC más de 60.000 y el PSOE, aunque menos, también baja respecto a su descalabro de 2011.

Un voto crítico expresado en la irrupción de Podemos (mientras que Ciudadanos no logró entrar por nuestra injusta ley electoral) y, asimismo, en el crecimiento de Nueva Canarias, único partido de los que ya tenían presencia parlamentaria que no es barrido por la entrada de los emergentes; y el único nacionalista de izquierdas, junto a Compromís, que avanza en estos comicios, frente al retroceso de históricos como el BNG o la Chunta Aragonesista.

Por el contrario, Nueva Canarias crece en escaños, en porcentaje de apoyos y en votos respecto a 2011. En las listas al Parlamento sube un 11,91% en número de votos, superando los 93.000; y eleva de 2 a 5 sus escaños, lo que nos permitirá tener grupo propio en la Cámara. Aumenta el número de concejales de 96 a 158 y el de consejeros cabildicios de 5 a 13, logrando presencia, además de la que tenía en la Corporación insular de Gran Canaria y en las de Lanzarote, Fuerteventura, La Gomera y El Hierro.

  • Candidaturas
  • CCa-PNC
  • P.S.O.E.
  • P.P.
  • PODEMOS
  • NCa
  • ASG
  • C’s
  • UNIDOS
  • CANARIAS Decide
  • PACMA
  • UPyD
  • Votos
  • 165.446
  • 180.669
  • 169.065
  • 132.159
  • 93.152
  • 5.089
  • 53.981
  • 32.701
  • 20.029
  • 11.266
  • 8.187
  • Porcentaje
  • 18,19%
  • 19,86%
  • 18,59%
  • 14,53%
  • 10,24%
  • 0,56%
  • 5,93%
  • 3,60%
  • 2,20%
  • 1,24%
  • 0,90%
  • Diputados
  • 18
  • 15
  • 12
  • 7
  • 5
  • 3

Resultados de los votos del Municipio de Santa Lucía a las elecciones del Parlamento de Canarias