23 puntos en común de los programas de PSOE y Podemos

El análisis de los documentos programáticos de las dos formaciones ofrece un mínimo de 23 medidas similares en ámbitos como la sanidad, la educación, la vivienda, los servicios sociales o las reformas institucionales.

El acuerdo entre PSOE y Podemos parece hoy por hoy, muy lejano. El fragmentado escenario que arrojaron las elecciones del pasado día 20 ofrece la opción de alcanzar un frágil pacto de izquierda, pero las formaciones lideradas por Pedro Sánchez y Pablo Iglesias están centrando su discurso en su posición tajantemente contraria con respecto a la realización de un referéndum sobre la independencia en Cataluña. No obstante, más allá de sus desencuentros dialécticos y su oposición en este tema, PSOE y Podemos defienden medidas similares en el ámbito social e institucional.

La tónica habitual de los últimos días está siendo el cruce de crtícas entre ambos partidos. Iglesias acusó hace unos días a los socialistas de hacer «teatro» y querer pactar con el PP, mientras que estos aseguran que Podemos quiere «romper» España. No obstante, los programas electorales de PSOE y Podemos no son tan distantes como las declaraciones de sus líderes hacen ver: el deseo de reformar la ley electoral, la dación en pago, la derogación del concordato con el Vaticano o el establecimiento de una renta mínima son algunos de los puntos que plantean ambos partidos. El análisis de los documentos programáticos de las dos formaciones ofrece un mínimo de 23 medidas similares en ámbitos como la sanidad, la educación, la vivienda, los servicios sociales o las reformas institucionales:

 

  1. Reforma fiscal: PSOE y Podemos plantean cambios impositivos, aunque a diferente escala. Ambos coinciden, por ejemplo, en la necesidad de cambiar el impuesto de sociedades para acercar el tipo nominal al que realmente pagan las empresas, y también plantean reducir el IVA cultural al 10% o promover el impuesto a las transacciones financieras, la conocida como Tasa Tobin. Podemos, por su parte, plantea una reforma del IRPF para aumentar el número de tramos y que redundaría en un aumento del tipo de las rentas más altas, algo que los socialistas no contemplan.
  2. Renta garantizada o Ingreso mínimo vital. Tanto el PSOE como Podemos plantean en sus programas establecer una ayuda para las familias «en situación de vulnerabilidad o en riesgo de exclusión», como reza la propuesta de los socialistas. Los de Pablo Iglesias ofrecen complementar la renta del hogar hasta que llegue a un mínimo de 600 euros, una cuantía que aumentaría progresivamente en función del número de miembros de la unidad familiar hasta un máximo de 1.290 euros. El partido de Sánchez, por su parte, no concreta cifras, aunque también apunta que la cantidad aumentaría «de forma escalonada en función de las rentas familiares», así como por cada hijo a cargo. 
  3. Sanidad universal. Ambos partidos lo tienen claro: es necesario, a su juicio, derogar el decreto ley 16/2012, que retiró la tarjeta sanitaria a los inmigrantes irregulares, para que la sanidad vuelva a ser universal. El PSOE asegura que recuperará este derecho «con carácter inmediato a su llegada al Gobierno», mientras que Podemos propone asegurar el «derecho a la tarjeta sanitaria para todas las personas, también para los inmigrantes o emigrantes de nacionalidad española, quienes pierden el acceso a la cobertura sanitaria universal noventa días después de su salida del país».
  4. Aumento de la financiación de la sanidad. Podemos y el PSOE proponen dotar de más recursos al sistema sanitario público y sus planteamientos se acercan incluso en la cifra a la que debe ascender la inversión: los socialistas hablan de gastar el 7% del PIB en sanidad pública, mientras que la formación morada asegura que su objetivo es «recuperar los niveles de dotación previos a 2012» –en 2011, el gasto ascendió al 6,86% del PIB–. En lo que difieren es en el tiempo que tardarían en aplicar esta política: mientras Podemos asegura que el incremento presupuestario debería producirse «durante el primer año de legislatura», el PSOE es más cauto y señala que su objetivo es llegar a esa cifra «al final de la segunda legislatura».
  5. Reforma electoral. Tanto PSOE como Podemos son partidarios de cambiar la ley electoral para «mejorar la proporcionalidad», si bien las propuestas de uno y otro –que no son especialmente detalladas– difieren en los mecanismos. Los socialistas proponen establecer «un sistema de listas desbloqueadas», mientras que Podemos no hace referencia a esta cuestión pero sí ahonda más que el PSOE en el método para buscar una mayor proporcionalidad del sistema: pasar de la actual circunscripción provincial a una autonómica, lo que exigiría reformar la Constitución.
  6. Derogación del voto rogado. En esto no hay fisuras: las dos formaciones establecen en sus programas la necesidad de acabar con el voto rogado «para facilitar una mayor participación» de los ciudadanos españoles en el extranjero, dado que «el derecho al sufragio se ha visto seriamente dificultado en su ejercicio» desde su implantación en 2011 con el voto a favor del PSOE, que posteriormente rectificó.
  7. Ampliación de la Ley de Transparencia. Los partidos liderados por Pedro Sánchez y Pablo Iglesias coinciden en que la actual norma, aprobada por el PP, tiene «lagunas», y apuestan por cubrirlas «para que se adecúe a los estándares internacionales», según recoge el programa de Podemos. En este sentido, el PSOE plantea, entre otras cosas, que el Portal de la Transparencia incluya las declaraciones de renta, bienes e intereses de todos los cargos públicos, así como su agenda o los viajes realizados con dinero público; por su parte, la formación morada propone «establecer la obligatoriedad legal de rendir cuentas y de publicar los resultados en la web para todas las instituciones con titularidad o financiación pública: la Casa Real, el Consejo General del Poder Judicial, los partidos políticos, los sindicatos y las organizaciones empresariales».
  8. Aumentar la inversión en educación hasta el 7% del PIB. Al igual que en sanidad, PSOE y Podemos quieren elevar el gasto en esta partida y, en este caso, sí que coinciden con la cifra exacta: el objetivo recogido en sus programas es llegar al 7% del PIB. Los tiempos para hacerlo son más parejos en este tema: el partido morado asegura que «en la medida de lo posible» el gasto debería crecer hasta el 5,6% del PIB –la media de la OCDE– al final de esta legislatura para alcanzar «a largo plazo» el 7%, mientras que los socialistas se ponen como meta «alcanzar un suelo de financiación del 5% del PIB en dos legislaturas» y, «a medio plazo», llegar al 7%.
  9. Disminuir las ratios de alumnos por clase. Podemos plantea unas clases de primaria y secundaria con un máximo de 20 alumnos, aunque a medio plazo se plantea acercarse a los 25 alumnos en cada clase de estas enseñanzas. Por su parte, el PSOE plantea igualmente rebajar las ratios y propone «trabajar con el horizonte de la clase de 20 alumnos y alumnas en primaria y la clase de 25 en secundaria».
  10. Derogación de la ley Wert. La contestada Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE, más conocida como ley Wert) es para PSOE y Podemos una norma a eliminar. Ambas formaciones proponen sustituir esta ley, aprobada en solitario por el PP durante la última legislatura, por otra que ponga «fin a la inestabilidad del sistema educativo español», como señala el programa del partido de Pablo Iglesias. Para los socialistas, la nueva norma debería «garantizar un sistema educativo estable, basado en la equidad, la igualdad entre mujeres y hombres y la inclusividad, permita mejorar el aprendizaje, la formación educativa y la adquisición de competencias en todas las enseñanzas».
  11. La religión, fuera de las aulas. «Promover una escuela pública laica donde no quepa la integración de enseñanzas confesionales, ni en el currículum ni en el horario escolar» es la propuesta de los socialistas a este respecto. «Se ofrecerá una educación laica, al considerarse que las creencias religiosas forman parte de la intimidad de cada persona», afirma por su parte Podemos, lo que supone la «supresión de la asignatura de religión del currículo, horario escolar y centro educativo».
  12. Anulación del concordato con la Santa Sede. Los acuerdos entre España y el Vaticano tendrían que quedar sin validez, para PSOE y Podemos. Ambas formaciones también coinciden en otras medidas relacionadas con la Iglesia, como la reclamación de los bienes inmatriculados indebidamente por esta institución o la transformación de los lugares de culto en las instituciones públicas, aunque en este último caso hay diferencias: mientras Podemos plantea su «eliminación», el PSOE quiere convertirlos en «lugares de oración multiconfesionales».
  13. Derogación de la ley de seguridad ciudadana. Tanto PSOE como Podemos coinciden en la necesidad de acabar con otra de las normas más polémicas de la pasada legislatura: la conocida como ley mordaza, promovida por el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz. «Estableceremos una nueva legislación de seguridad ciudadana que facilite el libre ejercicio de los derechos fundamentales de expresión, reunión y manifestación», asegura la formación morada.
  14. Derogación de la reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal. Esta es otra ley que Podemos y el PSOE plantean modificar para eliminar las modificaciones incluidas por el PP en su última reforma. Podemos únicamente plantea la vuelta a la norma anterior, mientras que el programa de los socialistas afirma que el objetivo es «adaptarla a un proceso penal moderno, ágil y con las garantías propias de un Estado de Derecho».
  15. Derogación de la reforma laboral del PP. Ambos partidos proponen en sus programas dejar sin efecto la reforma laboral que aprobó el Gobierno en 2012, aunque Podemos también plantea acabar con la que realizó José Luis Rodríguez Zapatero en el año 2010 como parte de una política de «abandono de devaluación salarial como vía para promover una mejora de la competitividad». En este sentido, los partidos de Iglesias y Sánchez plantean potenciar el papel de la negociación entre empresarios y sindicatos.
  16. Aumento del salario mínimo. PSOE y Podemos abogan por elevar la cuantía mínima que debe cobrar cada trabajador, que tras la pírrica subida que aprobó el Gobierno hace unos días se sitúa en unos 655 euros mensuales. La formación morada plantea un «incremento gradual» para situarlo en 800 al mes en 14 pagas en enero de 2018, y propone que en 2020 su cuantía sea de 950 euros al mes –» el 60% del salario medio que establece la Carta Social Europea». Ese es el porcentaje que también manejan los socialistas, que no obstante dan un plazo de «dos legislaturas» para alcanzarlo.
  17. Incremento de la inversión en empleo. En este aspecto, los socialistas son más inconcretos que Podemos y sólo explican que su intención es «duplicar las inversiones destinadas a las políticas activas de empleo», entre las que se cuentan los cursillos de formación para los parados o el cruce entre las ofertas de empleo y los demandantes. La formación morada, por su parte, sostiene que dedicará 25.000 millones de euros anuales a crear empleo, aunque no ofrece más detalles.
  18. Equiparación de los permisos de maternidad y paternidad. En este sentido, las propuestas de uno y otro partido son idénticas: aumentar progresivamente el permiso de maternidad para igualarlo con el de maternidad y, además, hacer que sea intransferible.
  19. Dación en pago. PSOE y Podemos plantean en sus programas que entregar la vivienda sea requisito suficiente para saldar una deuda hipotecaria «en caso de que sea imposible» parar el desahucio, tal y como explican los socialistas. La diferencia estriba, de nuevo, en los tiempos: el partido de Pablo Iglesias hace hincapié en que esta medida también tendría carácter «retroactivo», mientras que los de Pedro Sánchez no menciona esta posibilidad.
  20. Alquiler social para las personas desahuciadas. También coinciden ambas fuerzas políticas en reconocer «el derecho de las personas que hayan perdido su vivienda como consecuencia de una situación de insolvencia sobrevenida en un procedimiento de desahucio a que se les facilite una vivienda en régimen de alquiler», en palabras del PSOE. El precio de este alquiler no debe superar el 30% de los ingresos de la familia, y para Podemos este porcentaje ya debe llevar incluidos los «suministros básicos». «Los garantes de este alquiler social serán los grandes tenedores de vivienda, en especial las entidades financieras y filiales inmobiliarias, los fondos buitre y las entidades de gestión de activos», especifica el partido morado.
  21. Suministros básicos. Tanto PSOE como Podemos plantean la necesidad de que las familias en situación de vulnerabilidad tengan asegurado un suministro mínimo de luz, agua y gas. No obstante, sus métodos son muy diferentes: mientras la formación de Pablo Iglesias asegura que «impedirá» cortar estos suministros y afirma que las familias los abonarán de acuerdo con su «capacidad adquisitiva», los socialistas se limitan a asegurar que promoverán «el compromiso de las empresas suministradoras» para evitar los cortes y explican que «antes del corte del suministro se comunicará a la Administración competente, que en todo caso podrá mediar entre las partes».
  22. Plan contra la corrupción. Ambas formaciones ponen la lupa sobre la corrupción como un problema grave, y por ello plantean poner en marcha planes específicos contra ella. Por otra parte, ambas formaciones coinciden en introducir en el Código Penal de la figura de enriquecimiento ilícito «que castigue el incremento patrimonial de autoridades y funcionarios públicos, producido durante el período de su mandato, cuando no puedan justificar la causa de este incremento». Este delito, apunta el programa de Podemos, «se refiere a la actuación de aquellos altos cargos que, en el marco de la actuación política, sin intervenir directamente en la comisión de delitos de corrupción, han obtenido beneficio derivado de la comisión de estas conductas».
  23. Reformar la financiación de los partidos políticos. PSOE y Podemos piden cambios en la fiscalización de los partidos a la hora de financiarse, así como límites en la forma en la que lo hacen. De esta forma, ambas fuerzas coinciden en propuestas como la necesidad de hacer públicos los nombres de los donantes cuya donación supere los 200 (para los socialistas) o los 5.000 (para la formación morada) euros.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Artículo de Daniel Ríos en www.infolibre