El PSOE y la responsabilidad de decidir

Los socialistas tienen la obligación de intentar formar un gobierno de izquierda pactando un acuerdo firme con Podemos, extensible a otros partidos

Es el momento en el que la tan invocada responsabilidad ha de llevar al PSOE a no traicionar las expectativas de cambio puestas sobre él por quienes le votaron, sabiendo que tales expectativas sólo pueden satisfacerse promoviendo un pacto entre fuerzas de izquierdas que dé lugar a un gobierno capaz de protagonizar la alternancia democrática y que se presente como alternativa a las políticas neoliberales que tanto han destrozado el Estado de bienestar y empobrecido a amplios sectores de nuestra sociedad.

Merece, pues, la pena el esfuerzo de diálogo que supone el logro de un pacto de izquierdas, si bien es cierto que ha de ser acometido sin ingenuidades, a la vez que atemperando los excesos que desde los discursos electorales se erigen como obstáculos para el acercamiento entre fuerzas políticas con posibilidades reales de entenderse. Tal exigencia, que el PSOE debe aplicarse a sí mismo, rige igualmente para una formación política como Podemos. Salta a la vista que las declaraciones de esta última en torno a la propuesta de «un presidente independiente, por encima de los partidos políticos» objetivamente no ayudan a la necesaria aproximación entre partidos, concretamente con el PSOE, por lo que suponen de ninguneo a su secretario general y candidato, así como por lo discutible que desde criterios de participación y representación democráticas supone una «sugerencia» como esa.

Si con Podemos puede encontrar el PSOE puntos de confluencia para articular un «pacto social» como ingrediente fundamental de un pacto de izquierdas, no hay que infravalorar las posibilidades de acuerdo sobre cómo afrontar la crisis del Estado español. Si el PSOE habla de federalismo al plantear su propuesta de reforma constitucional, y Podemos plantea la necesidad de realizar un referéndum para que la ciudadanía catalana se pronuncie acerca de la relación entre Cataluña y el Estado español, nada impide la búsqueda de un acuerdo viable en torno a un federalismo plurinacional: habría que implementar los cauces procedimentales apropiados para comparecer ante la ciudadanía con una hoja de ruta transitable hacia esa meta. No es cierto, como demasiadas veces se dice, que Podemos sea un partido con voluntad de «romper» España y, menos aún, dispuesto a alentar veleidades independentistas, pues nada de ello se deduce de la idea de un referéndum para solventar la fuerte crisis de legitimidad que expresa Cataluña en lo que atañe a la actual configuración del Estado.

Más allá, por tanto, de la negativa a un gobierno del PP, y trascendiendo la posición de mera abstención ante la investidura de Rajoy, sin limitarse a la espera de una nueva convocatoria electoral por la imposibilidad de formar gobierno, el PSOE tiene ante sí la posibilidad de conformar un gobierno de izquierda pactando con otras fuerzas políticas a partir de un acuerdo firme con Podemos, extensible a otros partidos idóneos para sumarse al proyecto político compartido que se delinea explotando esa posibilidad. Es, pues, momento de una decisión crucial en esa dirección. El PSOE tiene la obligación de no eludir su derecho a decidir en la actual coyuntura.

José Antonio Pérez Tapias, miembro del Comité Federal del PSOE y profesor decano de Filosofía en la Universidad de Granada. (VER artículo completo)